En un mercado con altos índices de competencia, las relaciones sólidas con sus compradores son un factor determinante para resaltar entre los demás. Y no es para menos. En la actualidad un prospecto tiene mayor disposición a probar otras opciones, especialmente si no está conforme con la experiencia de usuario recibida.

En primer lugar, tenga en cuenta que el desarrollo de relaciones duraderas se basa en la generación de confianza. En ellas las personas sienten una fuerte conexión con sus productos y servicios. Sin embargo, esto no se construye de la noche a la mañana. Al igual que sus vínculos personales, esto radica en cultivar y nutrir esos lazos con tiempo, tacto y dedicación.

No importará qué tan carismático, entusiasta o persuasivo sea en sus procesos de venta si no continúa un diálogo tras cerrar una operación exitosa. Una conversación fluida y honesta estimula la fidelidad, así como una imagen positiva que puede ser percibida y transmitida a terceros. Recuerde que, dependiendo de la industria comercial, la obtención de un nuevo cliente puede costarle entre 5 a 25 veces más que mantenerlo.

Valore igualmente la información que le suministra su público. Hoy día distintas herramientas son capaces de registrar los gustos, motivaciones y necesidades de su audiencia objetivo. No obstante, su red de clientes varía si no se adapta a las tendencias actuales de comunicación.

Las redes sociales y el comercio electrónico son ejemplos de canales eficaces y cuantificables para afianzar la relación con sus consumidores y así ampliar su alcance de ventas. A través de estos medios, incorpore a su agenda la difusión de contenido de valor sobre temas relevantes para su target, e igualmente invite a sus usuarios a compartir sus opiniones y experiencias. Escuche, converse, y premie la interacción. Si no mantiene una comunicación continua con ellos, su competencia seguramente lo hará.

Jamás desestime la importancia de retener clientes. Cuando logre esto bajo un ritmo consistente, el flujo de sus ventas no solo se mantendrá, sino que se eleve. Clientes satisfechos son replicadores orgánicos del valor de su trabajo. La comunicación es un puente hacia la fidelidad.